Robert
Neville es el último humano vivo en una ciudad devastada por una pandemia que
ha convertido a la población en criaturas vampíricas. La novela explora su
lucha por sobrevivir, la soledad extrema, la adaptación y lo que realmente
significa ser un "monstruo". Su final da un giro sorprendente al concepto de
"normalidad" y redefine al héroe.