Florentino
Ariza y Fermina Daza se enamoran en su juventud, pero ella se casa con otro.
Sin embargo, él la espera durante más de cincuenta años, convencido de que su
amor renacerá. A través de un lenguaje poético y profundo, García Márquez
explora la longevidad del amor, el deseo, el envejecimiento y la fidelidad al
sentimiento más allá del tiempo y las convenciones.